Podría mirar el cielo y las estrellas
toda la noche, por el simple hecho de ser hermosas;
pero no lo deseo, porque es aún más gozoso
contemplarte a ti.

Aquellos esos ojos tan brillantes
como las estrellas, pero aún más cautivantes.
A tus dulces labios, sublimes e hipnotizantes,
muchísimo más que el mismo cielo.

Tu rostro, que en sí es tan hermoso,
tan encantador, tan tuyo…
tan de nadie.

Tan de mi corazón.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s