Es increíble como sentimientos temporales pueden hacer un daño irreparable.

Tú eres una historia, y un día una persona querrá escuchar hasta el más mínimo detalle de ella.

De pronto me arrepentí de haber llegado a esos extremos, con mi costumbre de analizar indefinidamente hechos y palabras.

Te dejo la puerta abierta, puedes marcharte, no necesito tu amor a medias. Merezco un amor que me haga sentir completa, no a grietas.

Soy demasiado inteligente, demasiado exigente, y demasiado ingeniosa como para que alguien pueda encargarse de mí completamente. Nadie me conoce o me ama totalmente. Sólo me tengo a mí misma.

El sentimiento de que quiera a alguien más, me hace sentir tan jodidamente enferma.

Te quise a mi modo, quizás no como debía, quizás no como tú querías, pero te quise y te quise con todo mi corazón.

El amor no se mendiga. O te quieren o no lo hacen y lo aceptas; lo disfrutas o simplemente lo olvidas. Con mucho cariño; Lunna.