Ella no paraba de pensar en todo el día. Y las personas que piensan mucho, tienden a estar tristes todo el tiempo.

No creo que exista algo más bonito que tus labios al pronunciar que me amas.

Mi problema es siempre esperar más de lo que las personas están dispuestas a dar.

Y si mis manos fueran tinta, seguramente tú serías mis cartas.

En mis días malos, siento que no puedo hallarme a mí misma. Siempre he sido definida por mi intelecto, mi lenguaje, mi articulación… Y ahora, en ocasiones, puedo ver a las palabras colgando en frente de mí… Y no puedo alcanzarlas. Ya no sé quién soy y no sé dónde me perderé la próxima vez.

Si alguna vez has perdido a alguien en tu vida, entonces sabes que algunas veces cuando los recuerdas intentas imaginar dónde pueden estar.