Todo lo que no te mencioné cuando te perdí.

Ella pensó que para mí fue sencillo irme. Que la olvidé y comencé a amar a alguien más, que no me dolió el haberme ido y que caminé y seguí mi camino sin voltear atrás, sin importarme el dolor que le causaba al irme y que cambié sus brazos por los de otra mujer.

Ella piensa que borré de mí cada momento que pasamos juntas y que decidí irme porque ya no la amaba. Cree que jugué con su corazón y sus sentimientos, que todos los te amo que alguna vez salieron de mi boca al final fueron una mentira, que jamás sentí lo que ella sentía, que nunca le entregué mi corazón como ella a mí, y por supuesto, que mucho menos le entregué mi vida. Pero ella nunca tuvo ni la más mínima idea de todas las noches que no pude dormir por estar pensando en su hermosa sonrisa, en sus locuras, en sus preciosos ojos, en su ruidosa risa que, aunque nunca se lo dije, es una risa única, de aquellas que te roban el alma, te inundan de felicidad y te impiden dormir solamente para seguir pensando en ella.

No sabe que adoraba el olor de su cabello, que lo amaba largo e incluso despeinado. No sabe que amaba verla cuando ella no lo notaba, que moría de celos cada vez que alguien le sonreía y moría de miedo, siempre moría de miedo al pensar perderla cada vez que ella hablaba de alguien más. Quisiera que, de alguna forma, ella supiera que miles de veces morí por buscarla, por regresar a ella, por perder mi orgullo y por mínimo poder verla una última vez. Sí, a aquella hermosa lectora, morí de ganas cientos de veces por un beso suyo, por poder escuchar sus historias y por saber cómo se encontraba y cómo la estaba pasando lejos de mí.

Perdóname por nunca hacerlo, por dejar que mi orgullo fuera más grande, y por nunca pedir un perdón. Por no cumplirte todo lo que te juré, por haberme ido, por haberte dejado sola y con el corazón roto. Yo sé que fue culpa de ambas, pero me es imposible no culparme por todo lo que pudimos haber sido y que, hasta hoy en día, no ha podido seguir. Por mi parte, quiero pedirte perdón.

También me es necesario confesar que cada vez que paso por aquella casa editora de Té, me viene a la mente tu mirada. No te imaginas si quiera cuántas veces pienso en cada peca de tu joven cara perfecta, y que aún extraño poder abrazarte como si nada más pudiera molestarnos en el mundo y sentir tu suave piel. No tienes idea de las veces que grité al cielo lo mucho que te amaba y las veces que pedí que nunca fueras capaz de alejarte de mi vida. Y parece que fue ayer cuando estaba ahí sentada sola en mi habitación al costado de mi cama, pensando en un futuro a tu lado, en querer casarme contigo y escapar de todos los problemas que conforman mi vida, con las manos en mi cabeza soñando en secreto aquella vida que tanto deseaba.

Nunca tuviste la menor idea de lo muchísimo que amaba tomar tu mano y presumir al mundo que eras mía, aunque sólo fuera en voz baja o en mi transitada mente. Tampoco te imaginas que cada flor que veía en los parques la quise tomar, pensando en ti. No creo que sepas que después de cada pelea que tuvimos, yo me sentía tan culpable y me arrepentía de todas las palabras que había dicho, que nunca salías de mi mente ni un momento y que lo único que quería era arreglar las cosas. No te imaginas para nada el dolor que yo también sentí, que pasé noches enteras en vela pensando en ti, y que también lloré, que caminé tantas veces por montones de calles que desconocía, rogando encontrarte por casualidad, que me dolía el pecho de sólo escuchar tu nombre y que me comían los celos de imaginar que estabas con alguien más. Que existieron miles de canciones que me recordaron  ti, y que nada nunca volvió a ser lo mismo sin ti.

Que aún recuerdo todo y créeme querida lectora, que no fue sencillo irme, no te imaginas que aún pienso en ti, que daría todo por volver a ser tuya.

Que mi corazón aún te pertenece.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s