Quizás aún se nos quiebra la voz al hablar de ciertas personas, porque hay una pieza que jamás volverá a su sitio. Anuncios

De repente te pensé y me sentí plena, tranquila… Feliz.

Guardaban el amor que les quedaba por si algún día se volvían a encontrar.

Las únicas veces que me has sido sincera son cuando estás ebria.  Y quisiera que ya no se repitese. 

Tú no me extrañas, sólo quieres a una tarada que escriba para ti. 

Lo aprendí a la mala, pero aprendí y eso es lo que cuenta.