Ahora eres otra historia de la que no puedo volver a hablar. 

Me pregunto a qué brazos saldría corriendo y caería si estuviese ebria en una habitación con todas las personas que he llegado a amar. 

Una buena relación no es sólo encontrar a la persona adecuada, sino también ser la persona adecuada.

Ya no es dolor. Es mucho peor, es resignación, es indiferencia. Es la más absoluta falta de sentimientos.